10 de julio de 2017

CRÓNICA DEL LXVII TROFEO FERIAS Y FIESTAS DE ARÉVALO, MEMORIAL ENRIQUE DUARTE SARABIA


Hace un año dijimos que no volveríamos a esta carrera y sin embargo... (como dice la canción de Sabina) engañado por un amigo, que no quiero nombrar, tomaba la salida sabiendo ya que el calor nos lo pondría muy difícil a la gente sin equipo.

En la crónica oficial habla de que solo 35 corredores acabaron la prueba, ya os aviso que yo no lo hice y por un motivo que no debería contar... y sin embargo. Por suerte el aire, aunque molesto, no era importante. La velocidad media tampoco era muy elevada pero los tirones y la tensión en el pelotón, con algo más de 100 corredores, era alta. Fruto de ello, una caída a los pocos kilómetros nos daba un buen susto.

Después del paso por el "alto" puntuable (donde casi me quedo en el látigo posterior teniendo que remontar algunas unidades cortadas y remando solo para volver a enlazar) pienso en moverme hacia delante, pero la captura de unos escapados formaba otra a base de bandazos y cambios de ritmo que me devolvían a cola.

A partir de entonces mi única lucha fue por conseguir agua. Aunque ya me empezaba a dar cuenta que ahorrar agua y comida para no deshidratarme me estaba pasando factura en el rendimiento. Me dejo caer en varias ocasiones, intento ver algún rostro amigo a quien pedir el líquido elemento. Pregunto al primer coche (organización/jueces) y su respuesta es que no tienen, pregunto por el coche neutro y me dicen que estará con la fuga. Antes de quedarme muy atrás vuelvo al grupo, no sin esfuerzo. Siguen pasando los kilómetros y no cazamos, así que vuelvo a quedarme por atrás a ver que pillo. En la misma situación baja otro compañero (tranquilo socio que no diré tu nombre jejeje) y esta vez suplico a un coche de un equipo Elite que, a regañadientes, me da un bidón bendito.

Misión cumplida... y sin embargo.

Cuando me quiero dar cuenta el grupo ha acelerado. Aprieto todo lo que puedo. Por detrás el otro compañero se encuentra en la misma situación. Nos pasan los coches. Tratamos de ir a rueda pero es imposible. En un giro los pasamos pero en la recta otra vez nos adelantan. Llegamos a Arévalo en esa situación y tirando a muerte pasando el puente, ya adoquinado, empiezo a coger a algunas unidades pero son gente que se va cortando. Salimos del pueblo y solo nos queda juntarnos e intentar remar. No hay el mínimo entendimiento. Lo intentamos unos kilómetros hasta que la moto nos dice que estamos fuera. Casi que mejor.

En meta nos juntamos unos cuantos y aprovechando el ambiente festivo del pueblo nos tomamos unas cervezas comentando la "pifia" del día. Vemos la llegada. Más charla. Y sin embargo nos vamos para casa con una sonrisa mayor que si hubiéramos entrado en tiempos.

Y como no tengo muchas fotos (por cierto, gracias a Fotofonteron), además de los datos de Strava os dejo un bonito vídeo de la canción de la jornada  ^_^

5 de julio de 2017

CRÓNICA II TROFEO DE CICLISMO UNIÓN CICLISTA CANTIMPALOS 2017

Releyendo la crónica del año pasado he recordado lo dura y entretenida que fue. Es curioso como cambian las cosas. Este año llegaba mejor a la prueba y aunque sabía que acabar sería un gran triunfo, tenía esperanzas de hacer algo más. Y eso hace que te quedes decepcionado aun habiendo hecho una buena carrera. Ahora entenderéis porque lo digo. Queda mucho que aprender. Pero vamos al lío.

El cambio de fecha no varió mucho la climatología, por suerte, ni la participación, por desgracia. El recorrido fue el mismo, solo cambiaba el paso por Cantimpalos y Cabañas de Polendos que no se pudo hacer el año pasado.

Así que tenía claro que había que sufrir para llegar a Turegano y no me equivocaba. Aunque no iba muy incomodo en el pelotón, sufrí varias veces los latigos a cola del grupo. Hasta que me cansé y remonté por la cara del aire hasta cabeza, incluso saltando en alguna ocasión (sin ninguna pretensión realmente). Cuando giramos en Turegano con viento a favor no iba mal colocado y en cuanto pude me puse lo más arriba posible para bajar en cabeza. 

Pero ahí cambió todo. Cuando ya pensaba en la primera subida empiezo a notar que la bici vibra de atrás, pierdo algo el control. Freno. Me asusto. Levanto la mano. Me quedo. He pinchado. Se acabó la carrera. Encima la trasera. Me bajo y listo (pienso) para que voy a cambiar si ya no llego. Pregunto a un compañero y me dice que sí, que la ve algo floja. Bajo hasta el primer coche para pedir rueda. Sorpresa. Me dice que la ve bien. ¿Seguro? No me lo puedo creer.

Pensando que llevaría un pinchazo lento, y que tarde o temprano me tocaría parar, cambio el ritmo sin mucha fe. Adelanto a gente pero lo veo muy lejos. Aunque trato de no pasarme de punto voy tirando todas las fichas por el camino. Pasado el pueblo de la Higuera tiro la toalla. Pienso nuevamente que esto se ha acabado. Ya no veo gente por delante. Voy esperando unidades y pensando en llegar a Cantimpalos y que nos echen. Pero al paso por meta nos animan y nos dicen que están muy cerca. 

Toca sufrir aun más. Aire, cuneta, llano y repechos. No me puedo creer lo que podemos aguantar. Cuando llegamos a Villovela parece que vamos a cazar, nos metemos entre los coches pero coronamos sin exito. Más agonía para cazar y, ya en el "pelotón", seguir sufriendo el aire, cuenta, el llano y los repechos...

Y así, haciendo un poco la goma  y tratando de tirar cuando había un gramo de fuerza (o simple inercia) llegamos a meta en el pelotón. Igual que el año pasado pero con otra sensación. En lugar de sentir que había logrado algo, por mi cabeza había nubes de decepción. 

La mejor noticia al llegar fue enterarme que un compañero de grupeta (y entrevistado aquí) había ganado, en su regreso después de una caída hace unos meses. Enhorabuena crack.

Como siempre mis datos de Strava y una foto de la clasificación.

Y por último, no me puedo olvidar de FELICITAR Y AGRADECER, a partes iguales, a la organización de la carrera. Increíble el trabajo y el apoyo a los corredores. Detalles como regalar un cámara (ideal para pinchazos invisibles como el mío) o barrer los cruces y las zonas peligrosas, avisarlas, o marcar kilometraje, hacen que se corra muy a gusto y espero que siga así muchos años.



28 de junio de 2017

CRÓNICA I TROFEO MASTER MEMORIAL ISMAEL SAEZ, TIÑOSILLOS 2017

Pues otra vez aquí, en la primera del año (en junio), arrastrando el miedo a correr después del "tropiezo", y además, en un recorrido llano, esta vez sin lluvia, pero muy parecido al de Arévalo del año pasado (una crónica de 15 km que nunca haré). Antes de empezar nos llevamos un disgusto. También iba a ser el regreso de mi compañero, Victor Castro, pero por un problema con la inscripción (no por falta de plazas precisamente) no le dejan participar y se marcha para casa. Increíble.

Calor, esa era la palabra más repetida en la salida, sin duda. Con un pelotón inferior a los 100 corredores se pasaba de primero a último en un abrir y cerrar de ojos (al menos en mi caso) y al ser un recorrido llano y sin aire importante, la chispa (o la dureza) la debían aportar los corredores. Así que, citando el buen resumen del compañero de Ciclismo Master: Aquello parecía una batucada, palo va, palo viene, con el pelotón haciendo las veces de tambor. 

Las fuerzas de salida estaban muy igualadas y, para no variar, sufro mucho en los primeros compases, pienso que me voy a quedar en el siguiente látigo o en próximo paso por un pueblo. Como siempre los favoritos están muy vigilados por el pelotón, voces y arrancadas van unidas. Así pasan los kilómetros, con mucha tensión y lucha por saltar en el momento preciso, tras la rueda buena. Creo que voy más concentrado que nunca, tratando de no quedarme atrás voy viendo como mi pulso se va asentando. Se pasa la meta volante y aprovecho el momento para asomar la cabeza e intentar colarme en alguna aventura. Menudo calentón. No se hace hueco. Toca guardar, recuperar.

Por un rato pienso que me he cebado y que lo acabaré pagando. Tanto es así que en el premio de montaña (el único repecho del día) voy penando a cola del grupo mientras se forma la primera escapada seria. Esto hace que el Getafe (sin nadie en la fuga) aumente el ritmo y se estire el pelotón. La pelea por evitar el aire en la cara no deja respirar y poco antes del nuevo paso por la meta volante veo demasiada tensión y acabo en cola. Parece que se neutraliza la escapada. Hay un parón y vuelta a empezar. Pero no todo es igual.

Llevamos más de una hora de carrera y parece que ya muchos se conforman con llegar. Sin darme cuenta estoy otra vez asomando el hocico. Tras varias arrancadas, otro ciclista saca unos metros y con la complicidad de un compañero que me anima, vuelvo a saltar. Miro a mi espalda y esta vez tengo permiso. Ahora sí aprieto los dientes y alcanzo al otro corredor. Por detrás nos alcanza un tercero.

Veo la escapada buena a lo lejos. La verdad es que me da igual. No pienso en cazar. Ni en ganar nada. Solo pienso en ver hasta donde puedo llegar. El llano no es lo mio pero no me guardo ni un céntimo. Sé que antes del repecho habrá parón. Aprieto más, más. Creo que no voy ni a poder coronarlo. Por detrás se nos unen varios corredores. Acabamos siendo 6. Voy fundido. Sin agua. Con miedo a mirar atrás. Además comienzan los palos entre nosotros y no me queda nada, solo agonía. Por un momento creo que el pueblo que tenemos delante es el de meta, pero no. Aun queda. Esa sí que es la meta. Y eso que me pasa por ambos lados es el pelotón. Vaya, por que poco.

En definitiva, una carrera muy abierta y divertida. Buena organización y buen ambiente. La mejor manera que se me ocurre para volver a saludar a los compañeros de fatigas y pasar una mañana de ciclismo.

Se me olvidaba, aquí dejo mis datos de Strava.

14 de junio de 2017

II TROFEO DE CICLISMO UNIÓN CICLISTA CANTIMPALOS

La Unión Ciclista Cantimpalos organiza nuevamente una interesante carrera en Segovia, el sábado 1 de julio de 2017 y en horario de tarde.

La pasada edición no defraudó y me alegro que se repita, aunque con distinta fecha, que aumentará, con el calor, la exigencia de esta dura prueba.

Aquí podéis ver mi crónica de la pasada edición y los datos de Strava para que podáis ver los diferentes segmentos creados en el recorrido y los mejores tiempos de paso.

Un recorrido espectacular para el público que pondrá a prueba al pelotón Master y que esperemos se siga consolidando en el calendario.

No os despistéis con la inscripción.



12 de junio de 2017

ENTREVISTA A ANTONIO MARTÍN "PISPAJO"

Uno de esos corredores que todo el mundo conoce en el mundillo Master por estar siempre en la "pomada" y, por lo que le conozco, un fanático del ciclismo desde siempre. Aprovecho además para felicitarle por su reciente victoria en el Campeonato de Madrid Master y agradecerle siempre su cercanía y palabras.

1. Nombre, apellidos y/o apodo ciclista
Antonio Martín, "Pispajo".
2. Edad
20,5 en cada pata, osea 41 inviernos.
3. Equipo/club
Licencia con mi equipo G.D.Orquín y socio activo del C.D. Caloco, el club de mi pueblo y el de mis comienzos.


4. ¿Cuál es tu currículum ciclista? Cuéntanos brevemente tu historia sobre la bici.
Tuve la suerte o la desgracia de pasar a profesionales en equipos portugueses, allá por el 2000, después de hacer unas temporadas muy regulares de Amater con victorias y actuaciones bastante buenas. En dos años allí me quitaron las ganas de montar en bici y desaparecí de este mundo más quemado que agradecido. Pasados unos años, por unos motivos u otros volví a dar zapatazos a los pedales y gracias a los colegas del Rock Cicling Sierra volví a disfrutar de este mundillo y de las sensaciones que nos produce practicar esta pasión de la forma que sea.

5. ¿Cuál ha sido tu mejor carrera en Máster (u otras categorías) o de qué tienes el mejor recuerdo?
Sin duda en viejunos el mejor recuerdo de una carrera con victoria fue en el campeonato de España que conseguí en Murcia, por la forma y las sensaciones (aquello no lo repito en la vida yo creo). Recuerdos buenísimos tengo muchos, de muchos momentos en todas las categorías, por las experiencias que he tenido y la gente que he podido conocer gracias a la bici, y que sigo disfrutando. Me quedo con eso en general. Las victorias son bonitas, pero para mi no son un fin, sino una consecuencia de disfrutar de todo eso.

6. ¿Cuál crees que es tu mejor arma como ciclista?
La combatividad y el oficio.

7. ¿Tu ciclista profesional favorito en activo? ¿Tu ídolo desde niño?
Admiro y respeto a todos los que están luchando por ganarse la vida encima de la bici. He pasado por eso y se lo jodido que es.

8. ¿El puerto de montaña qué más te gusta? ¿Y el que más te gustaría subir?
No tengo uno predilecto. Me encantan los asturianos y los de pirineos (si los subo de tranqui claro). Y sí que tengo muchas ganas de tocar Alpes, que no conozco y me llama muchísimo.

9. Entrenamiento, ¿series o pique?
Las dos cosas en su justa medida según lo que toque... Para mi, el mejor entrenamiento las
carreras.

10. Entrenamiento, ¿rodillo o mal tiempo?
Más de tres días de rodillo paso al plan b, ya tiene que hacer malo para no salir aunque sea
una hora.

11. Entrenamiento, ¿grupeta o solitario?
Practico y disfruto las dos, según me de o me cuadre.

12. Carrera, ¿pelotón o escapada?
Escapada siempre, y si puede ser con gente que reme con cojones y no guarde mejor.

13. Neumáticos, ¿de qué medida: 23, 25 o 28?
25.

14. Neumáticos, ¿cámara, tubular o tubeless?
Cámara para entrenar, tubular para correr.

15. Ruedas, ¿de perfil alto o bajo?
Depende del recorrido y del tipo de asfalto... y las ofertas del mercado jajaja.

16. Un consejo (o más de uno) para los novatos del pelotón Máster.
Que se asesoren bien. Que entrenen con cabeza, que tengan paciencia, observen, aprendan de
lo que ven, se marquen objetivos pequeños y razonables para cumplirlos humildemente y
mejorar poco a poco. Que no asuman riesgos innecesarios ni vayan por encima de sus
posibilidades en las carreras, que esto al final es un juego, que se mentalicen para sufrir un
huevo como sufrimos todos y sobretodo que disfruten de lo que hacen, no con
que lo hacen, que el postureo esta muy bien, pero es pasajero y te hace no apreciar las cosas
realmente importantes... y por último, si coincidimos en una carrera y me quedo que me
esperen, ya pago yo las cocacolas jejejeje.

Gracias por hablar de ciclismo. Un abrazo a todos los que siguen tu blog. Nos vemos en la
carretera.

4 de junio de 2017

CRÓNICA IV MARCHA CICLOTURISTA BEDELALSA BEJAR 2017

Después de un largo invierno (y parones forzados de los que no quiero acordarme) siempre llega la primavera.  ^_^

Y aquí estamos, en la primera marcha cicloturista a la que me apunto desde hace años. Con una mezcla de sueño, nervios y ganas, nos presentamos en la línea de salida. El tiempo amenaza lluvia pero la temperatura es buena. Libramos la neutralizada con dolor de manos y cuello, mucha tensión y algún susto, pero he de reconocer que la velocidad baja y constante ayuda a evitar caídas.

Vamos al lío. No me entero del final del tramo controlado hasta que empezamos a subir el primer puerto de 2ª, Mogarraz. Empiezo tapando huecos y mirando como sube el pulso. No hay mucha pendiente pero la velocidad impuesta por varios Esteve hace mucho daño. No tardamos en quedarnos unos 30. Me acuerdo de un consejo de días antes y hago el esfuerzo necesario para no dejar ese primer grupo. No tengo referencias y se me hace bastante largo pero al mirar por detrás parece un desierto. Pienso que ya no nos van a coger y que iremos más tranquilos así. Pero me equivoco, el grupo se relaja en la bajada y se acaba juntando mucha gente por detrás.

Trato de alimentarme y beber bien mientras rodamos tranquilos. Hasta que llega el Km 80 y en una curva cerrada a derechas veo que viene un rampón y bajo el plato... Error. Se sale la cadena y me quedo en medio de la carretera a verlas venir. La pongo lo más rápido que puedo mientras me pasa gente por todos los lados (literalmente). Ando unos metros para poder arrancar y como si me persiguieran a punta de pistola subo a Miranda del Castañar lo más rápido que puedo, pensando que era la siguiente subida larga y que se me iba el tren. Por suerte no fue así, antes de la subida a Cristobal enlazo y cojo aire. En dicha subida volvemos a apretar los dientes. Un poco más tranquilo veo como nos volvemos a quedar los mismos (unos 30). El ritmo es muy alto pero no llega a ser agónico. Puedo seguir comiendo y bebiendo bastante bien. He de agradecer al coche neutro el agua que nos ofrecía (mil gracias amigo).


La verdad es que se nota el buen rollo. Se puede hablar, comentar y yo aprovecho a preguntar por el perfil. Me aconsejan aguantar el paso de Bejar que tiene miga. Aunque también hay algún escarceo y algún amago de abanico en la recta antes de llegar al pueblo pero por suerte esto no es una carrera... y se llevan bien. Me llevo una gran sorpresa al paso por Bejar. Menudas rampas. De pronto pasamos por meta, la gente aplaude y doy ese punto de más que te sacan los aplausos. Solo 4 horas. Se me pasa por la cabeza que acabaremos antes de lo que pensaba. Sí y no. Pero enseguida llegan las rampas de la subida al Castañar y decido no tapar el hueco. A partir de ahora mejor un punto menos.

No se aleja mucho el grupo pero en la bajada pierdo el contacto definitivamente. Comienza la subida a Candelario. Conozco el perfil, pero no sabía nada de los cantos de río que adornan sus calles... Vaya emboscada. Nuevamente la gente hace que vuelvan a subir las pulsaciones y pese a los botes consigo salir del pueblo. Parece que me recupero bien y cojo buen ritmo disfrutando en soledad de una carretera estrecha, revirada y con subibaja. Pese a la dureza del final reconozco que fue los más bonito de la prueba para mi. Quizá debí guardar un poco más antes del puerto pero tenía ganas. Veo que el compañero que iba delante para en el último avituallamiento y me digo: Si no he parado ni a mear, ya no paro hasta arriba. Ahora sí que no veo a nadie delante. Paso el cruce de la Hoya y sigo pensando que voy demasiado bien... Solo queda un puerto ¿no?

Y nos lo queríamos perder... Cuando la cosa pasa a dos cifras de pendiente siento como que me agarran del maillot y no avanzo. Intento llevar cadencia aprovechando, primero, toda la calzada y, segundo, haciendo "eses". Miro hacia atrás y no veo a nadie, por delante veo a un par de corredores que se suben a los coches... Solo es un puerto ¿no? Me arrepiento de no haber montado el plato de 34 para subir a mi ritmo. Veo caer el pulso. Decido tomar un gel. Me hubiera tomado 20. No pasan los kilómetros, ni los metros. Me habían hablado que era un puerto ventoso. Se quedaron cortos. Ni un árbol. Menudo vendaval. Las piernas me piden cadencia, el cerebro me pide que me baje. Pero las ganas siguen diciendo: Es solo un puerto, ya no hay prisa. Veo como se acerca otro ciclista por detrás. Pienso que tal vez sea mejor compartir el sufrimiento, hago eses y más eses. Pero no me alcanza. De pronto veo a otro corredor que le supera, llega a mi altura y me hace dar el do de pecho. Es del club organizador y me cuenta lo que queda. También el coche que ya ha dado la vuelta me anima. Veo el final. Dejo ir al compañero. Se lo merece. No me lo creo. Se acabó.


Con el objetivo cumplido me dejo caer animando a los compañeros que suben. Increíble el silencio con el aire a favor. No sé como he conseguido subir con ese viento. Ha sido muy bonito volver a sentirme un poco ciclista. Muy emocionante superar un reto y a la vez unos cuantos miedos. Puede que no se escapara ninguna lágrima pero hubo varios momentos que la vista se nublaba. Lo de la gente animando es una pasada. Muchas gracias a todos ellos y a la organización por el gran esfuerzo que suponen estos saraos.



Vuelvo a dejar el vídeo que me ha gustado mucho, por si alguno no lo habéis visto en mi otro post y, como siempre, aquí tenéis los datos de Strava.

¡Nos vemos sobre ruedas!


3 de junio de 2017

VÍDEO RESUMEN IV MARCHA CICLOTURISTA BEDELALSA BEJAR 2017

Antes de subir mi crónica personal, aprovecho a enseñaros este vídeo resumen, no solo porque salgo varias veces (incluida la portada ^_^) si no porque está muy, pero que muy bien elaborado y merece la pena verlo en pantalla grande y HD.

Aprovecho también para felicitar a la organización en el gran trabajo previo, con sorteos y respondiendo rápidamente a todas las dudas, y el trabajo post marcha, con fotos y vídeos como este, algo que sirve para alargar las buenas sensaciones que vivimos el día de la prueba.



Una buena forma de haceros una idea de lo que fue esta IV edición de "la Bedelalsa", todo un reto que os recomiendo sin duda, por el entorno, las carreteras y por el gran ambiente que tiene.

Por último os dejo el enlace con la clasificación y un breve resumen de la organización.

¡Nos vemos el año que viene!

31 de mayo de 2017

JUAN MONTOYA TELLEZ VENCIÓ EN EL OPEN COMUNIDAD DE MADRID DE XCO DE LOS MOLINOS

Pues sí, ya que en otros medios no lo dicen (a penas sale su nombre en la FMC), ya lo digo yo. Porque parece que si no tienes un gran patrocinador ni te nombran. Porque parece que importa más el dinero que dejan los Master que el futuro y la gente que viene empujando por abajo. Y por supuesto, porque estoy orgulloso de mi amigo Juan y de haberle visto crecer en la bici desde pequeño.


Desde que en 2008, alguien con buenas ideas me pidiera transmitir los valores del deporte unidos a la naturaleza y formáramos la Escuela sobre ruedas, Juan aportó al proyecto lo más importante: la ilusión (para muestra una foto ^_^)

Llevaba tiempo queriendo plasmar en el blog algo de aquella época y no se me ocurre mejor forma que esta. Sentir que puse mi granito de arena en el espíritu deportivo de algunos de ellos y ver que siguen disfrutando de la bici ( y otros deportes) después de casi 10 años... es tremendo.

Así que aprovecho la ocasión y os dejo con un pequeño resumen de la carrera  hecho por el mismo protagonista:

"Después de mucho tiempo sin competir en un XCO no sabía cómo me iba a encontrar aunque sé que estoy en un buen estado de forma. El principal rival estaba fichado, ya que me arrebató el campeonato de Madrid de XCM en los últimos metros. Salida en el primer cajón con el grupo Élite y Sub 23 a topeee 💥🔥 Nada más salir, Hector de Mammoth revienta la rueda trasera delante mía (una pena no poder medirnos otra vez). En la segunda vuelta me pasan los máquinas de las categorías M30, M40, Julián Adrada... y dos juniors que van como aviones!! Aunque al dar menos vueltas las dan más rápido. Finalmente mi hermano me va dando referencias con el segundo clasificado y cada vez le saco más tiempo, consiguiendo el primer puesto."

Simplemente, enhorabuena Juan, que sigas disfrutando a tope!!!





14 de marzo de 2017

ENTREVISTA A SERGIO PALOMAR ASENJO


Una de las primeras entrevistas que se me pasó por la cabeza, sin duda, fue a Sergio, el director de BiciSport (revista a la que estoy felizmente suscrito y os recomiendo en este otro post) y Responsable de Pruebas en Ciclismo a Fondo, al que conozco desde... bueno, ni me acuerdo. Así que muy atentos a sus respuestas, un lujazo tenerle en mi humilde blog y espero que, al igual que yo, la disfrutéis.




1. Nombre, apellidos y/o apodo ciclista
Sergio Palomar Asenjo
2. Edad
39
3. Equipo/club
ForoMTB CDE


4. ¿Cuál es tu currículum ciclista? Cuéntanos brevemente tu historia sobre la bici.
Paquete del montón de los que se contenta con terminar. En cicloturismo marchas por todos los lados, destacando los 5 monumentos, Maratona, etc.

5. ¿Cuál ha sido tu mejor carrera en Máster (u otras categorías) o de qué tienes el mejor recuerdo?
Como decía antes, del montón. En Master un año me metí el 15 en Fuenlabrada. Lo mejor un puesto 34 en una Larra-Larrau, el día que más he andado en bici nunca.

6. ¿Cuál crees que es tu mejor arma como ciclista?
Técnica. Culebreo bien dentro de los grupos por lo que ahorro bastante energía. A nivel físico saber suplir con sufrimiento lo que no dan las piernas.


7. ¿Tu ciclista profesional favorito en activo? ¿Tu ídolo desde niño?
Aunque le quede poco en activo, Cancellara. Es una fuerza de la naturaleza. Siendo de ascendencia segoviana mi ídolo no podía ser otro que Perico. Mi primer recuerdo de ciclismo es verlo ganar la vuelta del 85.

8. ¿El puerto de montaña qué más te gusta? ¿Y el que más te gustaría subir?
Es muy complicado decirlo ya que cada uno tiene su aquel, pero si tengo que citar uno diría el Tourmalet. Sin ser ni el más bonito ni el más duro siempre resulta mágico subir. Entre los pendientes están los de los Alpes: Galibier y Alpe d’Huez aún están pendientes de tachar.

9. Entrenamiento, ¿series o pique?
Para entrenar de verdad sin duda series. Soy de los que no levanta la cabeza del potenciómetro. Pero no nos engañemos, las risas que se echa uno con los calentones en la grupeta son la salsa del ciclismo.

10. Entrenamiento, ¿rodillo o mal tiempo?
Desde que existen los rodillos virtuales no hay razón para mojarse. Este invierno descubrí el Zwift y menudos piques en las carreras virtuales por internet. Con un buen ventilador he llegado a echar hasta 5 horas subido al rodillo
11. Entrenamiento, ¿grupeta o solitario?
Al igual que las series, para entrenar de verdad en solitario, centrándose en mantener la potencia donde toca sin embargo, la grupeta es necesaria. Tanto para la cabeza como para no acomodarse a los ritmos.

12. Carrera, ¿pelotón o escapada?
¿Escapada? ¿Qué es eso? Las únicas escapadas que conozco son por detrás, remando para intentar enlazar. Acurrucado en el pelotón y rezando para que no se apriete demasiado cuesta arriba, jaja

13. Neumáticos, ¿de qué medida: 23, 25 o 28?
25. No lastran como los de 28 y tienen más agarre y comodidad que los de 23. De todas formas es más importante la presión. Por lo general la gente los infla demasiado creyendo que van a correr más y es al contrario porque pierden tracción además de agarre en curva.

14. Neumáticos, ¿cámara, tubular o tubeless?
En carrera tubular. Aparte de la ligereza de las ruedas y el agarre más progresivo en curva, en caso de pinchazo súbito se queda pegado y puedes parar sin riesgo. Importante cuando se va a toda velocidad. Para entrenar cámara por tema práctico. El tubeless mola mucho pero apenas hay cubiertas chulas, no han terminado de apostar los fabricantes por el sistema.

15. Ruedas, ¿de perfil alto o bajo?
Para competir alto. Las ventajas aerodinámicas cuando se rueda tan deprisa están ahí. No está la cosa como para desdeñar unos pocos vatios gratis.

16. Un consejo (o más de uno) para los novatos del pelotón Máster.

Guardar, guardar y guardar. Al final esto consiste en ahorrar todas las fuerzas posibles y gastarlas en el momento preciso. Ya sea para pillar el corte bueno o simplemente para sobrevivir dentro de control. Es importante preparar la carrera antes, ver por donde va a venir el viento o donde están las posibles encerronas. Yo me suelo pasear por los recorridos que no conozco con el google Street view. En carrera te permite anticiparte intuyendo a priori donde se va a apretar, donde se va a meter cuneta o donde hay que ir para delante lo que al final son fuerzas ahorradas.

6 de febrero de 2017

ENTREVISTA A ALFONSO MARTÍN OTONES




Uno de los recién llegados al pelotón Master pero con tablas en otras categorías. Toda una aventura seguir su rueda en el pelotón pero una suerte tenerle como compañero.





1. Nombre, apellidos y/o apodo ciclista
Alfonso Martín Otones
2. Edad
30 años
3. Equipo/Club
Esteve


4. ¿Cuál es tu currículum ciclista? Cuéntanos brevemente tu historia sobre la bici
Comencé con 7 años en la Escuela ciclista de Segovia, siempre he vivido esta afición gracias a mi padre, que fue gran amante de este deporte, practicándolo, dirigiéndolo, y también organizando gran cantidad de pruebas y eventos. Corrí de manera continuada hasta los 19 años, destacando en el calendario de Castilla y León en categorías inferiores. 10 años después vuelvo a sacar licencia para federarme en la categoría máster. Otra vez a sufrir, el veneno lo llevamos todos dentro, jeje.

5. ¿Cuál ha sido tu mejor carrera en Master o de qué tienes el mejor recuerdo en esta categoría?
En realidad no tengo puestos destacados. El año pasado fue el primero después de muchos sin competir, y eso se nota. Es verdad que a medida que avanzó la temporada fui encontrando mejores sensaciones. Me quedo con un cuarto puesto en Alcorcón a final de temporada, y con las sensaciones del campeonato de Castilla y León en Valladolid. Espero que este año lleguen buenos resultados.

6. ¿Cuál crees que es tu mejor arma como ciclista?
Soy rápido, aunque como todos, cuando estoy bien de forma puedo defenderme en todos los terrenos.

7. ¿Tu ciclista profesional favorito en activo? ¿Tu ídolo desde niño?
Alejandro Valverde/Jan Ullrich

8. ¿El puerto de montaña qué más te gusta? ¿Y el que más te gustaría subir?
Me gustan casi todos más bien poco, pero si me quedo con alguno es con Navacerrada. No tengo preferencias por subir ninguno, cuanto más plano, mejor. Jaja

9. Entrenamiento, ¿Series o pique?
Pique

10. Entrenamiento, ¿Rodillo o mal tiempo?
Mal tiempo



11. Entrenamiento, ¿Grupeta o solitario?
Grupeta

12. Carrera, ¿Pelotón o escapada?
Pelotón

13. Neumáticos, ¿De qué medida?
25

14. Neumáticos, ¿Cámara, tubular o tubeless?
Cámara

15. Ruedas, ¿De perfil alto o bajo?
Perfil bajo (clásicas)

16. Un consejo (o más de uno) para los novatos del pelotón Master.

Los que me den a mi, que para eso soy novato, pero por la experiencia de muchos años, el mejor consejo es disfrutar y hacer amigos, que es lo más importante que vamos a llevarnos.

28 de enero de 2017

GREGARIO

"Mi mayor gesta, y la etapa por la que habrían de recordarme -al menos en Italia- durante el resto de mi carrera, fue la última etapa de montaña del 2004. El sentido dramático de los italianos los llevó a convertir la decimonovena etapa, la penúltima del Giro, en la más brutal de las tres semanas. Con un recorrido de ciento veintiún kilómetros, coronaba dos grandes puertos, el Mortirolo y el Vivione, antes de acabar en lo alto del Passo della Presolana. Al día siguiente solo quedaba la plácida etapa de trámite hasta Milán. Como la lucha por el podio estaba muy disputada, el penúltimo día se convirtió en una guerra sin cuartel por la victoria en la general."

Gregario o Domestique (palabra francesa que designa a los soldados rasos del pelotón), es sin duda un libro diferente sobre ciclismo. Una historia cruda, personal y que engancha desde el principio.

Posiblemente una de las razones por las que me ha gustado mucho este libro es por su sinceridad y forma directa de transmitir sus vivencias, en muchos casos, unos sentimientos con los que me identificado mucho. No como ciclista profesional, claro, si no como persona.

Además, me hizo especial ilusión encontrarme con el relato que os he puesto al principio, que habla de una etapa del Giro que, por casualidad, realicé siguiendo el mismo sentido, mientras trabajaba el año pasado en la Transdolomitas Road de Viajes Mammoth. Es algo emocionante leer sobre tus propios recuerdos...

Del Mortirolo no puedo decir nada nuevo, como el resto de la etapa es increíble. El Vivione es largo, muy largo, con tramos estrechos, muy variado en rampas y con una bajada de escándalo. La Presolana es un puerto corto, con una parte primera durísima, que luego acaba con unas tornanti más suaves (donde recuerdo un pique sano con un italiano de la zona jejeje) que piden a gritos un cambio de ritmo para esprintar. 

Además, de aquella etapa, hay un vídeo perfecto para hacer rodillo viendo a esos héroes de la época y sobre todo al protagonista del libro subir el Mortirolo tal y como cuenta, dándolo todo para mantener la segunda plaza de su compañero Honchar.



En definitiva, un libro imprescindible que estoy seguro os sorprenderá y os hará ver el ciclismo profesional de otra forma. Ya me contaréis.

19 de enero de 2017

RECUERDOS DE LA MADRID-LISBOA 2016

Sin duda, uno de los recuerdos más intensos que guardo del 2016, es esta prueba. Como ya os conté un poco en otro post, era mi primera vez en algo así y fue toda una sorpresa.

En mi primera etapa, la 3, salí con las luces ya encendidas y dándolo todo para aportar mi granito de arena al equipo. Un esfuerzo que sirvió para aumentar el colchón con el corte y me permitió alcanzar a Valentí y a su equipo.

Aunque les adelanté en una subida por carretera nos agrupamos en la bajada y fuimos hablando bastante rato.Yo no conocía su historia de amor-odio con esta prueba, ni sus vídeos. Le conocí esa misma mañana, y por casualidad, esos dos momentos salen reflejados en el documental (no os digo el minuto pero sí que os digo que salgo dos veces). Mención especial a su compañero Miguel Silvestre, al que tampoco conocía y fue un placer charlar rodando con él. No os podéis perder el Docu. Muy bueno. De verdad.



Los dos tipos me transmitieron buenas sensaciones. Me hubiera gustado haber coincidido más. Después de ver el Documental y seguirlos en las redes sociales, no cambia mi impresión: dos geniales locos. Desde aquí (si lo leen algún día) mi enhorabuena y admiración.

Mi "carrera" cambió desde este encuentro, me relajé y bajé el ritmo. Me empezaba a dar cuenta que el ir acompañado ayuda y que lo primero ahora era guardar el colchón de tiempo que llevábamos. 
Hice las etapas 3, 7 y 9. Precisamente donde Valentí, como cuenta en otro vídeo, pasó por los peores momentos de la prueba.

No voy a contaros las aventuras (desventuras) que pasamos para llegar a la etapa 7, pero os diré que salí casi sin comer ni dormir, sobre las 13 horas y con un calor tremendo. Tuve que poner el modo diésel y remar pensando más en acabar que en otra cosa. 

Pinchar en la foto para leer la descripción 


La etapa reina no defraudó. Dura en todos los sentidos. Por distancia, desnivel y orientación. Incluso, aunque no estuvieras equivocado, a veces seguir el track parecía una broma. Recuerdo bien el momento piara de cerdos o la valla de alambre en medio de la nada, con calambre en el glúteo al "sortearla". También recuerdo la parte técnica de bajada y el subidón posterior (en el valle donde sufrió el accidente Valentí como podéis ver en el Documental), como lo más chulo de las tres etapas que hice, sobre todo por la relajada barrita que me zampé en un mirador con otro compañero, Carlos del Team DDC, que me cita en su crónica (aquí la podéis ver completa). Un placer conocerte y gracias por una descripción tan original (me he reído mucho).


Llegada a meta juntos.
La última etapa, para mi la 9, fue la más dura, sin duda. No por la dureza física, si no por la mental. Al igual que la primera, me tocó de noche, pero esta vez bien entrada. Una etapa bastante llana pero con interminables bancos de arena y muchos repechos.

Con bastante miedo de "cagarla", con un problema mecánico o una caída traicionera, intenté concentrarme en acabar.  Al poco de salir me junté con otro compañero que había tenido que doblar etapa en un equipo de 2 y empezamos a formar un grupo con un ritmo relajado. Me encontraba bien de piernas pero mi cabeza decidió dejar pasar a la gente que nos adelantaba, prefería ir con gente y hablando. Al final el pequeño grupo se disolvió después de un pinchazo y me quedé con otro compañero, Juan de Sport Bike Alicante. Pasamos los kilómetros intentando animarnos y contarnos nuestra vida. Tuvimos que parar varias veces y acabé poniéndome toda la ropa que llevaba en la mochila pero no hubo manera de entrar en calor, menudo frío. Sin duda, mentalmente estaba mucho más cansado que físicamente y la agradable charla ayudó mucho. Un abrazo Juan, un placer conocerte.

El alivio al llegar fue un sedante. Sinceramente no me esperaba una prueba así de dura, bastante más técnica y compleja de lo que imaginaba.  210 km. en 14 horas, 9 de ellas de noche. El resto de las 48 del total, fueron horas conduciendo, intentado dormir, intentando comer y preparando la bici.

Me quedo con el EQUIPO, la superación y la aventura. Todo un reto y un gusanillo introducido en mi interior pensando en si podría hacerlo en solitario. Me llevo grandes recuerdos, de esos que con el tiempo cada vez valoras más.

Para terminar (perdón por el tocho) os dejo también el resumen de TDP para motivaros esos días grises de rodillo, donde aparezco también nada más empezar, en el segundo 11 subiendo un repechón al final de la etapa 7 y en algún otro momento.


13 de enero de 2017

¿QUÉ SABE STRAVA DE CICLISMO?


video

Llevo un tiempo sin publicar en este blog debido, simplemente, a que no había mucho que contar. Llegó el fin de temporada. Desde la Madrid-Lisboa, o yo diría incluso que antes, tocaba descansar, soltar piernas y disfrutar de la bici pero de otra forma. 


El caso es que ha sido bajar el ritmo y torcerse las cosas, retrasando, semana a semana, las salidas, olvidándome de las carreras del pavo y la ilusión por la nueva temporada. Una mala racha. Detrás de otra.


Y hoy, que comienza otra, me he acordado de estos vídeos de fin de año, con datos de todos los kilómetros que hemos realizado, las veces que hemos subido al Everest, las horas, las medias... Todo esto me ha dado para pensar.



¿Qué sabe Strava realmente del ciclismo o del deporte en general? Todos estos datos, junto a los KOM o PR, al final ¿de qué nos sirven?


¿Y las pájaras, las caídas, el calor, la sed, el dolor, el frío, los calambres, la lluvia, los pinchazos? Aun le queda mucho a Strava para saber de ciclismo de verdad, hasta que no pueda contar los logros y las victorias personales, los amigos, los paisajes, las curvas, las lágrimas, las risas, el compañerismo y sobre todo esa recompensa única que da la superación... Hasta entonces Strava no sabrá nada de ciclismo.


Perdonarme la reflexión, necesitaba soltar algunas cosas y recordar otras. El ciclismo es muy duro y el suelo más. Pero mientras se pueda toca volver, levantarse y volver, hasta donde nos lleve lo único que realmente mueve los pedales, nuestra voluntad.

¡Nos vemos en el camino!